Tranvía aéreo en el Monte Ulía - San Sebastián

De TorresQuevedo
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Torres Quevedo instaló en el Monte Ulía de San Sebastián el primer tranvía aéreo o transbordador apto para el transporte público de personas. La inauguración tuvo lugar el 30 de septiembre de 1907, y el transbordador funcionó durante cerca de 20 años. La prensa local se hizo eco de esta noticia, destacando que «el trayecto de 280 metros, con un desnivel de 28 metros, se realizaba en algo más de tres minutos y podía embarcar hasta 18 personas en cada viaje».

El parque de recreo de Ulía contaba con un restaurante y una gran terraza con impresionantes vistas sobre el mar y la ciudad, junto con la casa rústica y las peñas del Águila, del Ballenero y del Rey.

Transbordador del Ulía (San Sebastián)




Restos del transbordador del Ulía

Estación de llegada en Pinares

Disimulada tras unos setos bien recortados se encuentra la base principal que sustentaba las columnas de la estación de llegada. Una plancha de hormigón de considerables dimensiones, donde se encontraba un sistema similar al de las catenarias del ferrocarril. Unos voluminosos contrapesos mantenían en tensión los cables de los que colgaba la barquilla. Lo mismo sucede con la base posterior, donde se anclaban unos tirantes que venían de las columnas, y una pequeña caseta de madera servía almacén.




Estación de salida

Como si de un templo maya se tratara, rodeado de una densa vegetación de laureles y bambúes, los restos de la estación de salida del transbordador permanecen ocultos a la luz y a los paseantes.

La peña pelada que aparece en esta postal se ha convertido en el enorme tiesto de la vista izquierda. Casi lo mismo podemos decir de la vista derecha, que se corresponde con esta otra postal. Todo lo que queda de la cabina elevada que albergaba el motor es un resto del anclaje de una de sus columnas de hierro en el hormigón.